sábado, 5 de abril de 2008

MANUEL F. CASTILLA Turón - Granada

A UN AMIGO POETA


Labraste la poesía
con surco fuerte y profundo
dibujando en la tierra
la luz de tus días
en este incierto mundo.

Amaneció temprano la muerte
cuando más fecunda la vida tenÍas,
la tierra se queda inerte.
Con tu prosa la vida iluminaste,
tuviste como estandarte
la libertad como arte.
Al parnaso algún día iremos a verte.

Se llenó el tiempo de mala suerte
dejándonos huérfanos un día
de tu lirica fecunda,
del pobre contra el rico.

También de tu verso
fuerte preciso y duro
ante las injusticias de los poderosos
luchaste contra ellos con la palabra
para derribar tan alto muro.

Los que quedamos
con tu partida ante las injusticias
nos hacemos más fuertes.
Compañero nunca abandonaré la lucha,
la libertad y la tierra son lo primero.

Hortelano en una tierra dura
de amos, pesebres y lacayos.
Lo sé por ti, tú lo dijiste.
Mi voz no la calla ni la dictadura.

Una eternidad te abraza
en estos fecundos y tristes días,
alegría ante la muerte,
libertad para la poesía.

Con tu voz alta y fuerte
donde tu figura se agiganta
el verso sale de tu garganta
gritando a los cuatro vientos
contra las injusticias del mundo
en todos sus tiempos
ya que el verso libre siempre viene a verte.

Andado se hace camino
y mientras ibas caminando
las piedras que te estorbaban
a golpes de versos las ibas apartando.
Con el alma dolorida
anda el poeta sin tiempo,
te enfrentaste al poderoso
y a las injusticias de esta vida
Entre plástico y alambre,
tomate y calabacino,
encontraste tiempo
para sembrar de versos los caminos.

Amemos, sí amemos,
la libertad que nos dan los días,
el sol que sale, el viento que llega,
la nube que pasa y la lluvia queda.
Es lo mejor que tenemos.

Tu verso en la tierra
con surco fuerte se labró, compañero.

Tierras ásperas y llanas,
secanos polvorientos un día,
por los campos de las Norias,
por las altas sierras de La Contraviesa
acompañado de lunas y estrellas.
La poesía para quien se la trabaja
en una tierra baldía.

Por América Latina
caminaste con tu verso limpio y duro,
tu verbo no se perderá nunca,
defendiste al pobre ante el rico,
fuiste el martillo que golpea el clavo
ante las injusticias del mundo
en esta tierra de lado a lado.

Vecino y amigo,
valgan estos versos
para el poeta luchador que fuiste.
Donde quiera que estés
que nunca se termine tu historia,
que siga girando el verso
en su eterna noria.