sábado, 5 de abril de 2008

VÍCTOR HUGO MÁRQUEZ Venezuela

Pepe: recibe mis saludos respetuosos, hoy lleno de tristeza por la mala noticia del viaje de Candiota a la inmortalidad.

Lo conocí en 1991 en La Habana y compartimos unos 5 encuentros mas una visita que le hice en el año 2004 y en la que me hizo patentes hermosas muestras de amistad y afecto. Admiraré siempre la autenticidad de sus sentimientos, de su amor por la agricultura, por la familia, por su pueblo mediterráneo y por el trovo que improvisaba y cantaba magistralmente.

Te suplico reenviar este mensaje a su honorable familia y a nuestro común amigo José López Sevilla, así como a todos aquellos alpujarreños que en este ingrato momento me cuesta recordar.

Disculpa que sólo excepcionalmente conteste tus correos; eso no ocurre por ninguna otra razón que el exceso de trabajo y la escasa visita a mi correo. Este, aunque fuera una circular tardíamente leída, no podía dejar de contestarlo. De vez en cuando leo tus mensajes aunque sea por encima y paso la página. Eso quiere decir que, aunque poco correspondo, no te ignoro y te agradezco el ser una de mis fuentes de información sobre lo que ocurre en el repentismo iberoamericano. Gracias por seguirme escribiendo y por contarme entre tus destinatarios y cordiales amigos. Aprecio mucho tu trabajo y más aún a tu persona.

Salud a los tuyos y mi condolencia muy sentida porque imagino cuanto amabas a ese ser insustituible. Abrazos.